Un sensor de gas MQ-2 real detecta humo y alimenta datos en vivo a un muestreador LLM, ajustando temperatura, top_p y top_k en tiempo real. A medida que aumenta el humo, el habla del robot se vuelve más repetitiva y asociativa, sin un modo 'drogado' pregrabado, demostrando el comportamiento del modelo en vivo impulsado por una entrada física.