El artículo sostiene que la alineación cultural en el PLN requiere epistemologías plurales, no solo datos diversos. Propone un modelo socio-técnico para analizar cómo múltiples formas de conocimiento arraigadas localmente pueden integrarse en la tecnología del lenguaje, enfatizando que los enfoques actuales a menudo no abordan problemas más profundos de poder y gobernanza.