Este artículo de posición argumenta que los humanos poseen un sesgo evolucionado para seguir instrucciones, un sesgo inductivo innato moldeado por la evolución para interpretar y ejecutar instrucciones lingüísticas. Esta característica cognitiva permite el aprendizaje rápido de tareas instruidas (RITL) y posibilita la generalización rápida del comportamiento a partir del lenguaje.
Los autores postulan que este sesgo humano funciona de manera análoga a cómo los grandes modelos de lenguaje aprovechan el ajuste por instrucciones para lograr un rendimiento de tarea en cero muestras. Mientras que el seguimiento de instrucciones en IA actualmente depende de protocolos de entrenamiento especializados, el artículo sugiere que surge como una característica innata en los humanos.
El estudio sintetiza evidencia de la ciencia cognitiva, la neurociencia y la investigación de aprendizaje automático para respaldar esta hipótesis. Esboza predicciones comprobables e insta a más investigación interdisciplinaria para investigar el seguimiento de instrucciones como un mecanismo unificador para el aprendizaje rápido de tareas.