Una nueva métrica, el Puntaje de Transferencia Ajustada por Dificultad (HAT), aísla la verdadera transferencia interlingual separándola de las ganancias de precisión en el idioma fuente. El análisis de 20 modelos lingüísticos muestra que la transferencia en modelos pequeños no está rota, el progreso con el tamaño del modelo es más lento de lo esperado y se han producido mejoras claras con el tiempo.