La industria tecnológica de EE. UU. está cada vez más preocupada por las capacidades crecientes y los precios competitivos de los modelos de inteligencia artificial de código abierto originarios de China.

Los observadores del sector están debatiendo actualmente si la administración de Trump responderá a esta amenaza competitiva emitiendo otro decreto ejecutivo destinado a regular o contrarrestar los avances de la IA china.