Los investigadores han desarrollado un método para la criptografía biomolecular que utiliza origami de ADN para transformar mensajes secretos en código Morse a nanoescala. Este enfoque busca asegurar información utilizando moléculas biológicas en lugar de algoritmos criptográficos tradicionales basados en computadoras.

La técnica aborda la creciente amenaza que representan las computadoras cuánticas y las máquinas de alto rendimiento para los estándares de cifrado existentes. Al aprovechar las propiedades físicas del ADN, el sistema ofrece una alternativa potencial para la seguridad de datos a largo plazo.