Una carta abierta firmada por 1.224 empleados de empresas de IA de vanguardia, incluidas figuras clave de OpenAI y Anthropic, solicita al gobierno de EE. UU. que apoye un esfuerzo internacional para desarrollar herramientas técnicas y de gobernanza capaces de regular deliberadamente el ritmo del desarrollo automatizado de la IA.
Los firmantes argumentan que, aunque la IA podría crear un futuro mejor, existe un riesgo real de que el desarrollo de capacidades se acelere más allá de la capacidad humana para comprender o controlar los sistemas resultantes. La carta distingue su solicitud de las pausas inmediatas, centrándose en preparar mecanismos para una coordinación futura que permita ganar tiempo para medidas de seguridad y supervisión.
Tanto OpenAI como Anthropic han respaldado oficialmente la carta, con Anthropic citando investigaciones recientes sobre mejora recursiva propia como evidencia de la necesidad de tales herramientas. La iniciativa tiene como objetivo establecer las bases para la cooperación entre empresas y gobiernos antes de que la investigación automatizada de la IA potencialmente se acelere de manera incontrolable.