El control de coordinación a nivel de procesos aporta valor únicamente cuando el consenso mayoritario inicial es poco fiable, la tarea es recuperable y la interacción no guiada falla en reparar errores. A través de múltiples modelos y tareas, ningún estilo de liderazgo supera a los demás en precisión, lo que se alinea con la teoría contingente en lugar de sugerir un fallo del enfoque.