OpenAI ha interrumpido una red coordinada de cuentas de ChatGPT originadas en Camboya que apoyaban estafas de inversión, romance, juegos de azar e impersonificación. La investigación, iniciada a partir de una pista de WhatsApp, reveló cómo los grupos criminales organizados combinan oportunamente múltiples tipos de fraude para engañar a las víctimas.
- La red utilizó ChatGPT para crear identidades falsas, generar contenido promocional y traducir mensajes para objetivos en plataformas como WhatsApp y Telegram.
- Los estafadores emplearon el patrón "ping, zing, sting": contacto inicial, manipulación emocional y extracción de dinero a través de oportunidades de inversión falsas o multas.
- Algunos usuarios generaron contenido que sugería vínculos con la trata de personas, incluyendo anuncios de empleo en Poipet y registros de deudas laborales y acciones disciplinarias.
- OpenAI bloqueó las cuentas asociadas, compartió señales de amenaza con socios de la industria y autoridades, e implementó medidas para evitar que estos actores recuperen el acceso.
Este caso destaca que una interrupción efectiva requiere dirigirse no solo a las estafas dirigidas a las víctimas, sino también a las organizaciones criminales que las orquestan, ya que los límites entre el fraude y la trata suelen estar difuminados.