OpenAI ha publicado una entrada de blog en la que afirma que sus agentes internos resolvieron el problema de la existencia y suavidad de Navier–Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio. La resolución se logró aproximadamente 88 horas después de que el equipo iniciara el esfuerzo el 1 de septiembre, tras rumores de que los matemáticos Tristan Buckmaster y Levent Alpöge también habían encontrado una solución.

  • Los agentes de OpenAI enviaron 2,7 millones de mensajes y utilizaron aproximadamente 130 mil millones de tokens de salida para resolver el problema de Navier–Stokes.
  • La formalización y verificación en Lean tomaron 17 horas adicionales a través de GPT‑6 Astra.
  • El esfuerzo total en todos los problemas intentados involucró 4,9 millones de mensajes y aproximadamente 300 mil millones de tokens de salida.
  • OpenAI declaró que no accedió a datos específicos de usuarios de Buckmaster y Alpöge, pero no pudo descartar que los datos desidentificados mejoraran sus modelos.

El artículo destaca las implicaciones éticas de que los laboratorios de IA puedan utilizar datos de clientes para mejorar los modelos, planteando preocupaciones sobre si dicho entrenamiento podría ayudar inadvertidamente a los competidores a resolver problemas primero.