Los investigadores analizaron un gran corpus de tuits sobre COVID-19 utilizando un modelo NLI específico del dominio para clasificar 264.737 publicaciones como favorables u opuestas a afirmaciones falsas. El estudio comparó 23 características a nivel de usuario y texto entre estos dos grupos para comprender la dinámica del ecosistema de contradesinformación.
- Las publicaciones contra la desinformación exhiben niveles más altos de ira, asco y tristeza en comparación con las publicaciones a favor de la desinformación, contradiciendo la suposición de que la emoción negativa es una firma de falsedad.
- Las publicaciones que se oponen a la desinformación tienden a originarse de usuarios más establecidos, caracterizados por edades de cuenta más antiguas, mayores conteos de seguidores y mayores conteos de listas.
Estos hallazgos desafían las suposiciones dominantes sobre las firmas emocionales en la desinformación y destacan el papel de los usuarios establecidos en cuestionar afirmaciones falsas.