El Reglamento de IA de la UE requiere que todos los sistemas de IA que generen texto sintético incluyan marcas de agua legibles por máquina y detectables, utilizando soluciones técnicas robustas e interoperables con dos capas. Esto se aplica a todos los modelos de IA, incluidos los de código abierto, y se extiende a cualquier servicio accesible por ciudadanos de la UE, independientemente de su ubicación. El incumplimiento conlleva multas de hasta 35 millones de euros o un porcentaje de los ingresos anuales, y los proveedores de modelos de IA de 'riesgo sistémico' enfrentan una mayor responsabilidad.